t amp o c o lo que v emo s en los museos ni l oque v amo s vivien–
do; absolutamente t o d o , dealguna f o rma , lo v amo s reflejan–
do en la obra que hacemos , c omo una especiede diario obse–
sivo, t odos los días.
ma que sin embargo no lo
margina, ya que apenas
hace un par de años le con–
cedió el Premio Nacional
de Artes.
Este es el hombre
que hoy espera de ustedes
las preguntas sobre su vi–
da y su obra, sobre su capa–
cidad creadora y su senti–
do crítico, sobre su queha–
cer intelectual y humano,
que le den oportunidad de
mostrarse abiertamente,
como es el propósito de
este ciclo: el creador fren–
te at público.
Pero antes, quizá
sea provechoso que el mis–
mo José Luis Cuevas les
muestre en este alarde téc–
nico televisivo, cómo se en–
trevista a José Luis Cue–
vas; Cuevas vs. Cuevas, se
llama este programa que
produjo Cablevisión y que
se trasmitió a fines del año
pasado.
HÉCTOR A N A Y A
En el caso mío son tantísimas las motivaciones que
me empu j an , d i gamos , a la mesa de trabajo t odos los días.
Soy un obsesivo del trabajo, dibujo durante mis conversa–
ciones telefónicas, e h . . . Ah o r a , por ejemplo, por no tener a
la mano una libreta de apuntes, inmediatamente empieza
c omo a entumirse el brazo derecho ¿verdad? Tengo una ne–
cesidad imperiosa de dibujar y trazar una serie de líneas y de
cosas, ¿no? Esunacosa que viene den t r ode lacirculaciónde
la sangre, definitivamente, y precisamente en los momen –
tos en los que está uno imposibilitado a dibujar o a pintar, es
que se usan estas muñequeras de cuero, ¿verdad?, para evi–
tar que la... ¿cómo se llama?... la circulación de la sangre,
¿verdad?... d e a l g u n a manera detener el impulso creativo y
sentirse uno un p o c o más calmado, ¿no?
De manera que t o d o , absolutamentetodo, impulsaa
la creación; la experiencia erótica vivida a diario, supongo
que t odos la viven a diario ¿no?... Es también estar en el
cua r t o de hotel, demotel o en la casa o en todos aquellos lu–
gares donde se practique el sexo, y al lado de la amante, la li–
breta de apuntes donde también se deja el dato de c ómo es–
t u v o esa relación, y c ómo nos fue esa vez.
II
6
Yo q u e r í a hacer u n a p r e g u n t a , si me p e r m i t e n ,
- " ^ ^ ¿no hay pág i na s en b l anco , losé Luis?
ueno, d i gamos que en seis o siete años pueden haber
tres o cuatro páginas en blanco en la libreta de apuntes, ¿no?
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